Fundación MAS · Para leer con una persona adulta · 6 a 11 años
¿Has sentido que el piso se mueve? Ese movimiento se llama sismo. Puede asustarnos. No es tu culpa y puedes hablar de lo que sientes. Vamos a aprender qué hacer, paso a paso, con una persona adulta de confianza.
1. Practicamos antes
En casa o en la escuela, pide a una persona adulta que te muestre dónde protegerte. Acuerden un lugar para reunirse después. Puedes dibujarlo en una hoja. Las personas adultas preparan la mochila y organizan la ayuda.
2. Me agacho
Si estoy dentro y empieza a temblar, bajo sobre mis manos y rodillas para no caerme. No corro hacia la calle ni a otra habitación.
3. Me cubro
Si hay una mesa resistente cerca, me protejo debajo. Cubro mi cabeza y mi cuello. Si no hay una cerca, me agacho lejos de ventanas y cosas que puedan caer y me cubro con los brazos.
4. Me sujeto
Si estoy debajo de la mesa, sujeto una pata y sigo protegiendo mi cabeza y cuello. Espero a que termine el movimiento. Podemos practicarlo despacio, sin empujarnos y sin hacernos daño.
5. Busco a mi adulto de confianza
Cuando termine el movimiento, escucho las indicaciones de mi familia o docente. Si debemos salir, caminamos con cuidado. No toco cables, vidrios ni escombros y no vuelvo a una casa dañada. Si estoy separado de mi familia, pido ayuda al docente o al personal de emergencia y sigo el plan que practicamos.
Si ya estoy afuera cuando tiembla, permanezco afuera y me protejo en un espacio abierto lejos de edificios y cables. No entro a una casa a buscar cosas. Orientación del USGS.
6. Puedo hablar del miedo
Puedo decir: «Me asusté», «Quiero estar contigo» o «¿Podemos practicar otra vez?». A veces la tierra vuelve a moverse: esos movimientos se llaman réplicas. Si ocurre, vuelvo a protegerme. No tengo que ser valiente todo el tiempo ni cuidar yo solo a otras personas.
Una actividad para hacer juntos
Dibuja tu lugar de encuentro. Completa: «Mi adulto de confianza es ______». Practiquen los tres pasos y conversen: ¿qué necesitas para sentirte acompañado? Guarda la hoja con tu familia; no publiques nombres, teléfonos ni tu dirección en redes.
Para madres, padres, cuidadores y docentes
Escuchen sin exigir que el niño deje de sentir miedo. Expliquen lo que saben sin promesas absolutas; acompañen la práctica y adapten las acciones a sus capacidades. Las reacciones pueden variar y no todos querrán hablar de inmediato. Si el malestar persiste o dificulta su vida diaria, busquen orientación profesional. Orientación de la Academia Americana de Pediatría.
Continúa con la guía para familias y nuestra ficha imprimible.
En FMAS acompañamos a las comunidades también con información y preparación. Conoce Solidaridad con Soná y Los Santos, una campaña de Proyecto Presente.
Nuestro plan familiar: para completar en casa
Punto de encuentro: ____________________
Adulto de confianza y contacto: ____________________
Quién necesita apoyo y quién lo acompaña: ____________________
Fecha de práctica y próxima revisión: ____________________
Guarden esta información en casa. No publiquen los datos completados en redes.

