Fundación MAS · Principios y responsabilidades
En FMAS trabajamos junto a personas y comunidades, y cuidar su seguridad forma parte de nuestra responsabilidad. También debemos proteger a nuestro equipo, los recursos que recibimos y la continuidad de nuestra labor.
Hemos organizado jornadas, proyectos y entregas de apoyo en distintos entornos. Esa experiencia nos impulsa a anticipar dificultades y aprender de cada actividad. Con esta política expresamos los criterios para prevenir riesgos y fortalecer nuestra capacidad de respuesta.
Alcance y responsabilidad compartida
Esta política orienta nuestros proyectos, centros CAI-MAS, campañas, entregas y actividades con aliados, así como el manejo de información y medios de pago. Quienes participamos en la labor de FMAS debemos comunicar los riesgos que detectemos y actuar dentro de nuestras responsabilidades. Nuestra gestión debe ser sencilla, documentada y acorde con la capacidad real del equipo.
Identificación y evaluación de riesgos
Antes de cada actividad, debemos reconocer qué puede salir mal, a quién podría afectar, cuáles son las causas y qué medidas de prevención existen. A nuestra directiva le corresponde definir una escala de probabilidad e impacto que permita ordenar las prioridades y asignar responsables. La protección de las personas tiene prioridad: una puntuación nunca debe retrasar una medida urgente de seguridad.
Medidas y decisión de continuar
Cada riesgo relevante requiere una medida, una persona responsable, un plazo y evidencia de su cumplimiento. Debemos valorar si corresponde evitar, reducir, compartir o aceptar el riesgo dentro de las facultades autorizadas. Una actividad no debe continuar si faltan condiciones seguras, fondos suficientes o supervisión adecuada. Debemos dejar constancia de quién decide detenerla y quién autoriza su reanudación.
Prevención en nuestra operación
Según la actividad, nos corresponde revisar la seguridad de los desplazamientos y visitas, el almacenamiento y distribución de bienes, el estado de los artículos recibidos, el manejo de efectivo, el uso de datos e imágenes y los posibles fraudes en campañas. Los accesos a nuestras cuentas institucionales deben limitarse a las funciones autorizadas, con respaldos protegidos y retiro de permisos cuando termina un vínculo. Fortaleceremos estas revisiones como parte de la organización de cada proyecto.
Respuesta a incidentes y continuidad
Ante un incidente, nuestra prioridad es la seguridad de las personas. Debemos registrar lo ocurrido y asignar una persona para coordinar la respuesta y las comunicaciones. Si existe peligro inmediato, corresponde contactar a los servicios de emergencia o autoridades competentes sin esperar una revisión interna. Organizaremos un directorio de emergencia, suplencias, medios alternativos de comunicación y acceso autorizado a la información imprescindible para continuar la labor. Nuestros mensajes públicos deben distinguir los hechos confirmados de lo que aún no se ha verificado. Las situaciones de protección de personas requieren además atender nuestra política específica.
Seguimiento y aprendizaje
Fortaleceremos una matriz que permita registrar los riesgos, las medidas y su estado. Debemos revisarla después de incidentes, cambios de sede, nuevas campañas o ampliaciones de servicios. A nuestra directiva le corresponde conocer los riesgos pendientes y asignar los recursos disponibles para atenderlos. Programaremos ejercicios y revisiones acordes con nuestras actividades y documentaremos las mejoras.
Cómo comunicar una inquietud
Si identificas un riesgo relacionado con nuestras actividades, puedes escribir a contacto@maspanama.org. Comparte inicialmente solo la información necesaria. Este correo no sustituye a los servicios de emergencia. Para situaciones que afectan a niñas, niños o personas que requieren protección adicional, consulta también nuestra política de protección.
Nuestro Código de Ética y Conducta · Transparencia institucional
